miércoles 8 de julio de 2009

The Prince of Tennis 32

Por lo menos, tras el retraso del tomo anterior, los chicos de Glénat se han dado prisa en preparar el nuevo volumen de las aventuras tenísticas adolescentes de la Jump, un tomo más sobrio que el anterior -lo cual ha sido fácil de conseguir- pero que no aporta ningún avance en una trama entretenida pero previsible de aquí al final de la serie.

Por lo tanto, entramos en una cuenta atrás -ya que a la serie le quedan exactamente 10 tomos- algo monótona y aburrida a nivel general, pues visto el progreso, el final es previsible y favorable a los protagonistas (que, recordemos, de momento no han perdido absolutamente ningún enfrentamiento importante). En vez de eso, esta última etapa del manga parece centrarse en los partidos de manera más concreta y sin darle una exagerada importancia al resultado de éstos mas allá del de avanzar en el campeonato, centrando así la atención en los capítulos de forma individual y sin prestarse a una continuidad demasiado seria entre capítulos, incluso en mitad de un partido.

Así, da la sensación de que el juego sigue entre capítulo y capítulo, -sobretodo teniendo en cuenta que los marcadores se disparan sin que nos demos cuenta- creando un buen ambiente para la lectura de la serie de forma semanal en su formato revista, pero que queda desconcertante al leerse todo seguido como tomo.

martes 7 de julio de 2009

Cinturó Negre 2

Supongo que todos los que hayáis leído o vayáis a leer este tomo estaréis de acuerdo conmigo cuando digo que esta serie es difícil de catalogar en la moderna demografía popular del manga.

Técnicamente estamos ante un manga seinen, ya que fue publicada originalmente en la conocida Big Comic Spirits, y su autor, el maestro Urasawa, es a día de hoy un consagrado autor de seinen. Sin embargo, y concretamente a partir de este segundo tomo, bien podría ser considerada shôjo, puesto que la historia vira levemente en dirección al romance de la protagonista con los dos secundarios masculinos -de una forma más clara que en otros mangas directamente catalogados shôjo, como Nodame Cantabile-. Lo suficiente como para que en su día los chicos de la época encontráramos la versión anime un tanto ñoña.

Bien es cierto que, leyendo la serie ahora, esa trama resulta secundaria y complementaria de la principal e importante, pero para nuestras mentes infantiles -y no tanto, de hecho- fue razón suficiente como para dotar a la serie de cierta mala fama y aparcarla en un rincón de la memoria juvenil, sin albergar la esperanza de que algún día la encontraríamos atractiva. De eso ya se encargó el paso del tiempo, que la fue moviendo de categoría, de ñoña a clásica, y de clásica a mítica -al descubrir que el autor tiene renombre-.

Así que hoy día resulta un auténtico placer leer este tomo, no solamente por su evidente calidad artística y argumental, sino también por lo que representa como serie que acompañaba las tardes a base de merienda con bocadillo de nocilla y baso de leche.

¡Que tiempos, los 90!

sábado 4 de julio de 2009

El nuevo blog


Hoy estreno oficialmente nuevo blog: Una recreativa. Una bitácora con el sencillo objetivo de ilustrar los avances de mi gran proyecto a gran escala: la restauración (o reconstrucción) de una máquina recreativa.

Es un proyecto en el que tengo puestas muchas esperanzas a largo plazo, y espero que en este nuevo blog podáis ir disfrutando de el trabajo de reconstrucción que supondrá poner a punto la maquinita.

Cuando esté lista, nos pegamos unos vicios todos juntos, ¿vale?

miércoles 1 de julio de 2009

Reseñas: Monster 2

Reseñar un tomo como este resulta harto difícil, siendo sin lugar a dudas uno de mis cómics favoritos.

Bien podría empezar diciendo que, argumentalmente, el tomo empieza a dividirse de forma sublime en historias de personajes independientes que se cruzan y se mezclan en la misión detectivesca del protagonista de la obra, en parte aportando datos y señas que esclarecerán el argumento principal, y por otro lado aportando otro argumento independiente que alarga la vida del tomo.

También podría decir que el detallado dibujo de Urasawa da a la obra un exquisito ambiente de novela negra incomparable con ningún otro cómic que yo haya podido leer.

Y, ya de paso, hablaría de lo mucho que se nota la influencia de autores clásicos como Osamu Tezuka, ya que en momentos reconoceremos argumentos, situaciones y composiciones de obras imprescindibles como Black Jack o MW.

Pero explayarme contando ese tipo de cosas sería quedarme corto al intentar definir uno de los mejores cómics de la historia.

lunes 29 de junio de 2009

Reseñas: Reborn! 17

Soy un fan de la Jump. Y Quizás, y por desgracia, esa sea la única razón que haga que vea colecciones como ésta de forma más positiva que si estuvieran serializadas en otra revista. Porque vamos a ver, ¿Que tiene esta serie que no tengan otras como Fairy Tail o la futura 666Satan? A grandes rasgos, son series parecidas y comparables, pero no tienen la “magia” de pertenecer a la Jump.

Por ejemplo, cualquiera de las otras series no podría usar la expresión “La fuerza bruta en el momento decisivo” con la gracia y genialidad con la que el autor la usa en este tomo. Así, las series de la Jump forman un todo que hace que se complementen unas con otras y que resulten interesantes como parte complementaria del concepto que representa la revista, aunque no destaque entre la mediocridad como serie independiente.

Sin ir mas lejos, sin el atractivo que supone el logotipo de “Shônen Jump” de la parte trasera de la contraportada, estaríamos ante un tomo cuya primera mitad se hace aburrida y monótona por la ausencia de peleas y la abundancia de explicaciones absurdas, pero que mejora un poco con lo que parece el inicio de una buena tanda de peleas que tanto gustan.

En definitiva, un shônen.

domingo 28 de junio de 2009

Acerca de los precios de los mangas.

En la anterior entrada, la reseña del volumen 31 de the Prince of Tennis, toqué sin querer un tema interesante y, creo yo, altamente debatible: el de los precios del manga: ¿Es cierto que el manga es caro?

Para poder tener un punto de referencia y comparación, diré que existen tres grandes tipos de formatos de cómic:

Comic-book, usado para capítulos únicos de cómic americano, de unos 17x26 cm y entre 20-30 páginas a color cuyo precio varía entre los 2 y los 5 euros.

Libro rústica, o tomo, usado normalmente para recopilaciones de capítulos como en el caso del manga, normalmente de unos 13x18 cm y entre 170-240 páginas en blanco y negro con sobrecubiertas, cuyo precio varía entre los 5 y los 15 euros.

Libro cartoné, el formato más usado para la novela gráfica, cuyas propiedades y tamaños pueden variar mucho dependiendo de las preferencias del editor y del autor, pero que normalmente son de gran tamaño -igual o mayor al de un comic-book-, de portada dura, más de 100 páginas y con un precio de entre 15 y 20 euros.

Teniendo estos datos en cuenta podríamos decir que el manga no es caro, que se ajusta perfectamente al precio del mercado y que comprar un tomo por 8 euros es lo normal para una edición de buena calidad. Sin embargo, se presentan otros conceptos a tener en cuenta además de las características físicas y editoriales, como pueden ser el target, o tipo de gente al que va dirigido el producto. En éste sentido, la mayoría de los cómics manga están dirigidos a chicos y chicas jóvenes de entre 12 y 20 años, pudiendo ser el formato de cómic con lectores más jóvenes del momento. Lectores que no disponen de una fuente de ingresos demasiado alta y por lo tanto valoran cada euro que se puedan ahorrar. Y eso parece haber pensado Planeta DeAgostini al empezar a editar sus nuevos mangas juveniles a un precio más módico que los cómics para adultos (5-6€ frente a los 7-10€ de otro tipo de manga), con su consecuente -y por algunos criticada- reducción de calidad en la edición. Sin embargo, ésto puede hacer que los lectores de otro tipo de historias se sientan estafados al tener que pagar más por un cómic de formato parecido pero destinado a un público más “predispuesto a pagar más”.

Por lo tanto, bajar el precio de un producto implica cierto inevitable rechazo por parte de los compradores de otros productos, un pez que se muerde la cola que hace que las editoriales sean reticentes a bajar un precio.

En fin, ya se que es un tema muy trillado y comentado, pero por mucho que entienda que hoy en día el manga se vende a un precio lógico no puedo evitar reconocer que sería un paso positivo para cualquier editorial el hecho de plantearse diferentes precios y ediciones para distintos tipos de cómics. En otras palabras, hay que facilitarle la lectura a la chavalada, ya que éstos son los que más adelante se convertirán en coleccionistas de material de mayor calidad y de forma más periódica.

jueves 25 de junio de 2009

Reseñas: The Prince of Tennis 31

Pues que queréis que os diga, yo empiezo a notar cierta decadencia argumental en los tomos de The Prince of Tennis, la cual se intenta compensar sin mucho éxito con estúpidas estrategias y artimañas en una especie de concurso por averiguar quién la tiene más larga -la habilidad jugando al tenis- pero que sólo consigue restarle credibilidad, y por lo tanto, emoción.

Ejemplo: Como un tipo va perdiendo, empieza a jugar en su posición más cómoda: cogiendo la raqueta al revés (?). Su contrincante, ahora en desventaja (?), para compensar empieza a jugar a dobles él sólo, desdoblando su presencia de forma mágica (?).

En fin, supongo que todo vale una vez llegado el “punto de no retorno” que se sobrepasó al acabar con las reservas de argumentos lúcidos en torno a un simple y llano partido de tenis. ¡Pero es que al autor se le está yendo la castaña con según que cosas, joder!.

Y no me creo que Glénat obtenga beneficios por esta serie, vendiéndola al precio que la vende. La mayoría de personas que cumplen el target de la serie -quinceañeras enamoradas de Eiji, vamos- no se pueden permitir siete eurazos y medio al mes.

Eso si: el próximo que salga prontito, por favor.

viernes 19 de junio de 2009

Reseñas: Say Hello to Black Jack 1 & 2

Say Hello to Black Jack es un cómic crudo. Un drama médico basado en el funcionamiento del negocio que es la medicina y que tantos otros autores han querido denunciar desde el cómic con mayor o menor fortuna. Sin embargo, éste manga es un caso aparte, ya que presenta una obra poco típica para un cómic y compuesta de forma literaria con uso de datos y cifras reales, llegando a ser definible como un manifiesto ilustrado acerca de la decadencia del sistema médico japonés.

La obra, además, se dividirá en diferentes sagas independientes aunque continuadas en los que el protagonista -un médico novato en prácticas- irá pasando por los diferentes departamentos médicos de su hospital, estando estos dos primeros volúmenes dedicados al servicio de cirugía y al servicio de medicina interna. En ellos, descubrirá su funcionamiento y se revelará contra el, creándose cierta mala fama entre sus compañeros de profesión, que si bien lo comprenden, no apoyarán sus iniciativas por miedo a las represalias de sus superiores.

Supongo que la mejor manera de describir la obra es con una cita de alguno de sus geniales y crueles diálogos:
Desde el momento en el que te sacaste la licencia médica, tu no eres una persona normal. Eres un médico.

Lo que no termino a comprender del todo es la referencia en el título a Black Jack, si bien el personaje de Tezuka también era un rebelde contra el sistema médico, me parece un título poco inspirado y que podría llevar a malentendidos. De hecho, la primera impresión que me dio la obra era que se trataba de un remake de los inicios del mejor cirujano del mundo, pero no tiene nada que ver. En fin, no tiene ninguna importancia ya que no le resta ni un ápice a la genialidad de la obra en si, la cual es uno de mis mangas favoritos, disfrutable ahora por un más que módico precio.

lunes 15 de junio de 2009

Reseñas: Monster 1

La mayoría de mis conocidos son lectores de las llamadas “novelas gráficas” (término que no termino de comprender, y que, al parecer, se refiere a todo cómic que tarde o temprano acaba siendo adaptado al cine). Sin embargo, sólo al cómic de nacionalidad europeo o americano se le puede considerar novela gráfica, y nunca ha sido llamado así a uno de origen japonés (al menos ampliamente), a pesar de que, en tierras niponas, muchos mangas son leídos por gente adulta en un porcentaje mucho mayor que en occidente. Por estas tierras (y por lo tanto, para mis conocidos), los únicos autores japoneses que se les puede considerar autores de novela gráfica son Katsuhiro Ôtomo y Masamune Shirow. De hecho, para muchos lectores de cómic europeos u americanos, son los dos únicos autores de cómic japoneses que valen la pena ser leídos por un adulto, ya que el resto del manga (en general) tiene la fama infantil de Dragon Ball y la de romances ñoños y absurdos de Candy Candy.

De hecho no es algo nuevo, puesto que también es un problema extendido en el mundo del cine, por el que los cinéfilos occidentales creen, en su mayoría, que el cine japonés solo tiene a Akira Kurosawa y a Takeshi Kitano.

Con esa premisa, hay que otorgarle a Naoki Urasawa el título de descubridor del seinen japonés a ojos de muchos lectores occidentales gracias sobretodo a este Monster (en su primera edición de Planeta, se entiende) con el que mucha gente ha empezado a interesarse por el manga. Y no es para menos. Monster es una de las mejores novelas de detectives escritas en formato cómic, si no la mejor de todas. La historia de un cirujano falsamente acusado de una serie de asesinatos que intentará descubrir las razones del verdadero culpable. Todo ello acompañado de un dibujo magistral, a medio camino entre el realismo y el estilo clásico japonés que tanto caracteriza a Urasawa (y que no voy a analizar otra vez).

La nueva edición, además, hará las delicias tanto de los lectores más gafapastas como a los que ya compraron su primera versión, siendo una edición cuidada y de calidad, que conserva el sentido de lectura original (no como la primera edición) e incluye las páginas en color.

Con cómics así, da gusto reconocer orgulloso que uno es lector de manga.

Por cierto, ahora que comento lo del sentido de lectura, recuerdo que mucha gente se quejó en su día de que el autor cometía errores en el dibujo, sobretodo en cuando a la conducción, ya que “dibujaba el volante de los coches a la derecha” y que “los coches circulan por la izquierda”, cuando la trama ocurre en Alemania y Europa del este. Una serie de comentarios erróneos, como comprenderéis, ya que se basaban en una edición invertida del cómic para adaptarla al sentido de lectura al occidental.

sábado 13 de junio de 2009

Analizando la Bs'LOG 1

Antes de empezar, quiero aclarar una cosa. No voy a escribir reseñas de la B's LOG como tal, ya que para eso tendría que hablar de cada serie por separado, explayándome en cada una para destacar sus puntos positivos y negativos, lo cual repercutiría en una entrada larga y caótica que no estoy dispuesto a escribir. En vez de eso, voy a hablar sobre el formato, la revista como conjunto y el material extra.


Y es que tengo que confesar que me fascina el formato antología. Sólo por eso podría seguir comprando esta revista de manga, a pesar de la más que discutible calidad de las series que en ella se recopilan. Si bien dicha calidad es relativa, ya que es mucho más amable leer series malas (o no geniales) en este formato que en tomos, puesto que la antología invita a descubrir y a degustar una buena cantidad capítulos de diferentes series, cada una con su temática y género, por lo que si un capítulo nos parece especialmente malo (y, desgraciadamente, alguno que otro nos lo parecerá) podremos simplemente saltárnoslo.

Sin embargo el formato sigue presentando problemas. El más evidente es el precio, y es que Planeta podría y tendría que incluir publicidad externa ente capítulos, lo cual sin duda abarataría el precio final, y sin embargo dichas páginas de publicidad están ocupadas por anuncios de la propia editorial, con lo que dan la falsa sensación de ser una “parodia de publicidad”, rellenando páginas con imágenes de otras colecciones puestas a la venta por Planeta DeAgostini. Desconozco si más adelante la editorial tiene planes para incluir publicidad, pero sería un paso adelante.

Por otra parte, la revista incluye otro tipo de material además del manga japonés: secciones de producción propia que se intentan adaptar al resto del volumen y que en algunas ocasiones resultan interesantes y de buena calidad (como “Japan walk” o “No sólo arroz”), y otras lamentables y aburridas (como “Aprende Japonés” o “¡A doblar!”). El resto resultan demasiado caóticas y extrañas como para definirlas sin leer algo más (“Oh! Otaku Hour” -una especie de intento de hacer tiras cómicas- y “La historia del manga”, que resulta ser una introducción algo forzada de una historia que está por ver).

Para terminar, me gustaría recordar al lector que esta no es la única antología manga que se está publicando actualmente en nuestro país, ya que Glénat edita de manera aperiódica (normalmente anual) la genial Robot, revista de manga seinen en la que publican artistas de renombre como Range Murata, Yoshitoshi ABe o Hiroyuki Asada, entre muchos otros. Antología que recomiendo encarecidamente, y que vale cada euro que cuesta.